La pugna por la meta de recaudación tributaria una vez más

El Ministerio de Finanzas Públicas organizó una actividad pública para presentar las estimaciones de crecimiento económico nacional por el Banco de Guatemala para 2016 y 2017, y la Superintendencia de Administración Tributaria presentó la estimación de recaudación tributaria que considera alcanzar para dichos años. Esto, como punto de partida para la formulación del proyecto de presupuesto de ingresos y egresos del Estado para 2017.

El Banco de Guatemala estima para 2016 y 2017 un crecimiento económico cercano al 4% anual, lo cual parece bueno considerando que muchos países siguen estancados o con caídas en su producción. Pero en el caso de Guatemala, este crecimiento estimado es similar al promedio anual de los últimos 25 años, por lo que no puede esperarse en términos de empleo e ingresos para la mayoría de la población, algo diferente de lo que se ha registrado en este cuarto de siglo desde 1990.

Al respecto, es necesario un cambio en el modelo de crecimiento económico nacional, que efectivamente genere oportunidades de empleo e ingresos para la mayoría. Es de esperar que el anunciado inicio del Plan para la Prosperidad permita opciones para quienes no las han tenido. De lo contrario, continuará la precariedad en el empleo, con dos de cada tres ocupados en el sector informal, y la migración como opción de búsqueda de la sobrevivencia.

En cuanto a la recaudación tributaria estimada, la SAT considera que en 2016 captará Q52,132 millones, lo cual es 5% más que lo recaudado el año anterior cuando fue descubierta la red de defraudación encabezada por el expresidente de la República. Para 2017 los ingresos estimados por el cobro de impuestos son de Q56,195 millones, con un 8% de aumento respecto a lo esperado para este año.

Considerando el desmantelamiento a que fue sometida la SAT para la operación de esta estructura criminal, y que las nuevas autoridades recién nombradas en marzo apenas han iniciado las acciones para recuperar las capacidades de la entidad, parecen positivas las cifras anunciadas para los ingresos fiscales. Opinión que no es compartida por todos, especialmente por las autoridades encargadas del presupuesto del Estado.

Po lo anterior, la tentación del Ministro de Finanzas podría ser presionar a las autoridades de la SAT para que aumenten más los ingresos. Esta posibilidad hace recordar el conflicto entre el exministro Centeno y el exsuperintendente Gutiérrez por la misma causa. Es de esperar que no se cumpla tal extremo porque es sabido el resultado: no aumentaron más los ingresos, y se forzó la salida de Gutiérrez, para desmantelar la SAT para la operación de la estructura criminal.

Por lo tanto, el reto para las autoridades de gobierno es ajustar el gasto a los ingresos disponibles, y hacer mejoras significativas en la eficiencia y la transparencia, que permitan una adecuada atención de las necesidades sociales. A menos que súbitamente aparezca un mago, al estilo de Harry Potter, y que de la nada aparezcan más ingresos en las arcas nacionales.